Se nos fue la noche
Desperté en la mañana con la intención de amar
Seguí el surco que marcaban las aves en el cielo
Y me di cuenta que no sabía donde quería llegar
Aplaqué, en mi contra, la fuerza de mis alas
Quizás con el deseo de saber un poco más
A veces, llega el momento en que debemos estar
Nos quedamos creyendo que el día perdurará
Y así como se apaga la luz al esconderse el sol
Así comenzó el día y llegó, al fin, la noche
Y sin más, sin mediar, nos dijo adiós
Hoy, como ayer, nacen miles de preguntas
Hoy, como ayer, de seguro no sé si volveré
De lo único que estoy consciente y no olvidaré
Es que se nos fue la noche sin saber
Ocurre cuando el alma se distrae
Cuando los ojos se nos cierran
Las palabras no logran nacer
Cuando las manos tranquilas
Se entregan como en un vergel
A palpar las superficies
A beber para saciar la sed
A escuchar los gemidos
Que llenan de placer
En un día sin sombra
En una noche muy corta
En esa misma que se fue
Sí, se nos fue la noche
Samuel Akinin
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